domingo, 1 de octubre de 2017

Disco Grafitis (2015)

Las calles, siempre en las calles la miseria
paseándose en medio de turistas.
Siempre el mismo niño pidiendo por monedas.
Monedas, monedas, monedas,
Siempre el grito innecesario, desgarrador, latente, cursivo.
Pero hasta cuándo serán estos gritos,
hasta cuando resistirá el niño para volverse indispensable.
Las calles parecen decirlo, abrigarlo, inventarlo a la hora del flagelo,
Solo los ojos del él mismo saben que nada tiene color,
y la calle lo sigue inventando al tras luz de un blanco y negro.
Monedas, monedas, monedas.
El niño nunca entendió las estrofas
que incitaban al gran grito sagrado,
y el grito sagrado se convirtió en un esclavo grito desgarrador.
Solo en su alma puede escaparse.
Aún allí no llega la política absurda
con su policía absurda
con su discriminación absurda
aún en su alma sus sueños van más allá de todo.
Las calles, inconfundible belleza ruge en pura peatonal turística, traten de correrlos, traten de sacarlos de la vista,
que con su cara sucia no den mala imagen a nuevos sponsor.
Monedas, monedas, monedas,
Escuchad al niño por favor
Oíd mortales el grito sagrado…

El grito sagrado – Gustavo Kessel


L y M: Alejandro Sicardi
Aire de cueca

Llevan sonrisas hundidas pero van
Llevan sangre y odio ajeno pero van
Van…pequeños van

Llevan sentencias de muerte pero van
Indiferencia y olvido pero van
Van… los niños van

Van buscando en su infancia
un carnaval
Van buscando en su infancia van
un carnaval

Con sus espaldas cansadas pero van
Inocencia interrumpida pero van
Van… pequeños van

Cicatrices de silencio pero van
Sin amor ni despedida pero van
Van…los niños van

Van con clavos en las manos
al carnaval
Van arrastrando su cruz y van
al carnaval


L y M: Alejandro Sicardi
Chacarera simple

 Soy para todos los presentes
aquel que canta y encanta
prepárense las parejas
que esto empieza y no se acaba

Tengo listo el repertorio
ese que canta y encanta
el tiempo ha quemado las hojas
pero no me arriesgo a nada

Poco a poco se aprende
poco a poco se encaja
aquel que no se pregunta
se convierte en la pieza que falta

Festivalero soy
soy el que canta y encanta
soy el silencio perfecto
un mercenario con elegancia

Soy aliado del poderoso
soy un hueco en la palabra
soy la sonrisa de una ritmo
que en el ritmo se sustancia

Yo te traigo mil canciones
coplas viejas desgastadas
tan exactas y rentables
que se miden por cuenta bancaria
  
Poco a poco se aprende
poco a poco se encaja
soy quien subió la escalera
sin mirar que peldaño pisaba

Festivalero soy
soy el que canta y encanta
soy el silencio perfecto
un mercenario con elegancia


L y M: Alejandro Sicardi
Chacarera doble

 Vas corriendo tras el viejo sueño
del mejor lugar en la vidriera
donde el mundo pasa y mira
el disfraz de hoy

Te has acomodado en cualquier mesa
conjugando frases esperadas
por un pueblo que desangra
tu debilidad

Mírate, ya no hay manera
que el viento te deje en pie
vas mirando el cielo
y tu suelo se transforma

en paisajes llenos
de ilusiones sin ayer
de payasos muertos
de millones de disfraces
de estrellas fugaces
de segundos de TV

Mientras tu figura se transforma
al antojo del que te consume
y te guarda luego
en algún viejo rincón

Y cuando tus ojos no te encuentran
reflejado en las nuevas portadas
tejes telarañas
en revistas de ocasión

Mírame soy chacarera
yo no soy de tu canción
soy canto que crece
que tropieza y muerde el polvo
que anda por la huella
junto con la realidad
que pisa las piedras
que el glamour no reconoce
que grita en la sombra
que tu mundo dejará



L y M: Alejandro Sicardi
Canción huayno
  
Cierra tus ojos esta vez
deja tu brisa en libertad
ponla en mi pecho y traza en el
lo que tú tiza en pizarrón

Y deja que aprenda
tu trazo, tu luz

Cierra tus ojos que la piel
se nos trasluce en el sueño
dame tu mano obrera y miel
que hace camino en el barro

Y deja que aprenda
caminos, tu luz

Volemos, que el tiempo
no importa, por hoy

Quiero saber de tu danzar
de guardapolvo y marcador
sobre baldosas de glaseé
Quiero aprender de tu danzar
que entre pupitres aprendió
frágil paloma de papel
de sonrisa, de ilusión, de fe

Cierra tus ojos para ver
lo que se esconde del mirar
lo que tu llanto me contó
lo que tu abrazo puede dar

Y deja que aprenda
sintiendo, tu luz

Quiero dormir sobre tu piel
que busca arcilla en su raíz
que se hizo fuerte al compartir
la huella que otro sufre hoy

Y deja que aprenda
tu lucha, tu luz

Volemos, que el tiempo
no importa, por hoy

Quiero saber de tu danzar
nieve de tiza y borrador
vuela tu falda en papel crepé
Quiero aprender de tu danzar
que de sus manos aprendió
que rompe el margen para ver
en sus ojos la razón, de ser



L y M: Alejandro Sicardi
Tonada cuyana

El sol lo saluda sencillo
lo espera como cada mañana
lo abraza de luz naciente
ahí cuando el viento no dice nada
suspira el barrendero
viene larga la jornada

La luz alumbra en su rostro,
en su rostro de laguna seca
mientras danza su instrumento
tallado en viejas palmeras
y canta el barrendero
la jornada recién empieza

El hombre regala su vida
y la pide cuando viene la muerte
es hondo ese silencio
y las manos nunca mienten
es hondo ese silencio
y las manos nunca mienten

Cuando el sol es mediodía
es látigo en la piel olvidada
y silba el barrendero
porque mejor silba el que calla
unos silban porque esperan
es la misma la mirada

Ahí se aleja el barrendero
pedaleando su cadena reseca
cuando el hombre crece y se nutre
comiendo migajas ajenas
cuesta arriba es el camino
lo es de ida y lo es de vuelta

El hombre regala su vida
y la pide cuando viene la muerte
es hondo ese silencio
y las manos nunca mienten
es hondo ese silencio
y las manos nunca mienten


L y M: Alejandro Sicardi
Cueca cuyana

Este canto es para contarle si, si
como es mi vendimia
yo sé que esa que usted conoce no, no
no es como la mía
aquí en la balanza pesa más el sudor
al final del día
yo aquí veo de lejos su sueño pasar
contando divisas

No es que yo sea imprudente no, no
no me mal entienda
yo no quiero herir aquella hermosa postal
que Mendoza entrega
ya no quiero ser ese viejo suvenir
en manos ajenas

No me va encontrar ni en las gradas,
ni en la bendición, ni en el carrusel,
no tengo un carro, ni un palco oficial,
ni una cena pa' agradecer
como voy dejando la vida en la viña
mi sangre en su vino

Ojala la virgen me ayude si, si
a entender distancias
no soy hombre de negocios no, no
yo soy de esperanzas
ya no quiero ver aquel granizo golpear
siempre el mismo lado
ya no quiero ver ficción de mi realidad
divirtiendo al palco

 se ha postulado belleza si, si
por sobre la mesa
ya se va montando aquella misma función
del titiritero
ya se va cantando aquella misma canción
que adorna el festejo

No me va encontrar ni en las gradas,
ni en la bendición, ni en el carrusel,
no tengo un carro, ni un palco oficial,
ni una cena pa' agradecer
como voy dejando la vida en la viña
mi sangre en su vino


L y M: Alejandro Sicardi
Gato cuyano

Me llaman el ubica'o
pues yo no opino
cuando hay discusión de política
de religión y de fútbol también

Mi abuelita lo enseño
a rajatabla

siempre fui bien ubica'o
no le dije nada

Siempre soy bien ubica'o
y bienvenido
si este mundo te acepta y te paga
por este silencio pa' que voy a hablar

No sé si esta actitud
es acertada

solo sé que hoy por hoy
trae sus ventajas


L y M: Alejandro Sicardi
Tonada cuyana

Por comprender compadre
lo que pasa en mi camino
encuentro me apenado
herido del sin sentido
y muerdo mis pensamientos
y no comprendo ese abismo
entre el ser que me crearon
y el que me pide el destino
la tristeza de ser un hombre
que se oculta de sí mismo

Soy cuyano y cantor
serenata surco y parral
la tierra me va pesando
y ya no puedo encajar
es que el amor se me escurre
por la hendijas de la moral
de un pueblo que no traiciona
su tradición patriarcal
y aunque admiro a la mujer
solo a un hombre puedo amar

 El cogollo se lo dejo
compadre Francisco que viva
yo no duermo mi presente
en el vino y en la misa
el hombre que borra sus pasos
mastica su propia vida
porque es preso de su sombra
quien transita rutas vecinas
yo busco la libertad
de ser quien uno decida


L y M: Alejandro Sicardi
Milonga

Me llaman el extranjero
así me gritan las calles
será que no entro en el talle
que se calza un ciudadano
a veces me dan la mano
me emparchan un rato el hambre
luego me cruzan alambres
de púa si es necesario
Pa mantener bien separado
su progreso y la consecuencia.

Me llaman el extranjero
voy ausente en historias y acuarelas
mi piel parece dar pena
pero ninguno entra en detalle
si me ven cruzan la calle
y nunca faltan veredas
alambrados, paredones y sirenas
o algún perro bien entrenado
No vaya a ser que el polvo olvidado
les vaya a ensuciar la escena.

Me llaman el extranjero
marginado me gritan las calles
mi plomo nunca quemó por encargue
ni gano el cobre con el comisario
por eso me muelen a palos
cuando hay que tapar un escrache
soy foto en sección policiales
conmigo se ensaña el noticiario
de cumbia y chapa se hicieron mis manos
de olvido y rabia de hizo mi carne


L y M: Alejandro Sicardi
Huayno

Quiero que me miris’ cholita
solo quiero bailar
que hoy es día de fiesta
y unos tragos mi’ tomao’
regálame tus ojos
pa’ olvidar la oscuridad
que el vino va limpiando
todo el polvo qui’ tragao’

Te i’ querido llamar cholita
pero no me animao’
tengo la voz quebrada
de tristeza la i’ callao
tengo el sombrero bajo
acostumbrado a obedecer
y el patrón ya me dijo
que no valgo ni lo hablao’

Te i’ querido soñar cholita
y el sueño me ha costado
el silencio que deja
una espalda que han marcao’
es que el minero nace
y se muere en soledad
dejando vida y hambre
por pan que otro comerán

A la muerte vi pasar
en el reflejo de mí
es que el cuerpo se cansa
y la sangre no da más
y es un pueblo el que sueña
con tocarte cholita
regálale tu mano
a los hijos cholita
que ellos son sangre nueva
y siempre te buscaran


L y M: Alejandro Sicardi
Zamba

Un remolino de viento y de tierra
la trae y la posa en mis ojos
aterriza gritando y sonriendo
abriéndose paso en el lodo

Son sus manitos de piedra
los escombros de su propia infancia
su meta es una melodía
que define el para que de mi guitarra

Me quedo mirando y sin querer
me tumba la fuerza de su esperanza
aunque el mundo la hunda en el lodo
Débora florece cada día en el aula
con un cuaderno y medio lápiz
y su salvavidas de vianda estatal

Ella muerde con silencio
una historia que muele sus espaldas
carga el peso de un laberinto
que nace y muere en su propia casa

Así nace cada nuevo día
viene del infierno para ser paloma blanca
va escarbando entre las consignas
quien se ha preguntado quien
robó su cuento de hadas

 Me quedo mirando y sin querer
me tumba la fuerza de su esperanza
aunque el mundo la hunda en el lodo
Débora florece cada día en el aula
con un cuaderno y medio lápiz
y su salvavidas de vianda estatal


L y M: Alejandro Sicardi
Bailecito

Y llegaron desde lejos
con su progreso
con sus armas eficaces
nos envolvieron
el silencio envenenó
sus espejos de colores
también tuve yo
me perdí en el sabor
de tener lo que i’ querido
de ser quien no soy
me jugué hasta el amor
por el vicio y la codicia
ciego i’ quedao’ yo

El trabajo se hizo duro
y pasó el tiempo
la minera se ha escapao’
con su progreso
y este pueblo se secó
sin trabajo y sin cultivos
me i’ quedao’ yo
y nadie  nos respondió
el político de turno
dijo “no fui yo”
la paciencia se agotó
con palos, piedras y banderas
hoy camino yo.
  
  
L y M: Alejandro Sicardi
Chacarera doble

Van comiendo sombras
que el progreso les dejó
cambian su desierto
por un sueño en “Poxirrán”
en sus ojos llevan el ardor
de la verdad

Mientras uno pasan
con su mundo en celular
sienten la sonrisa
que una empresa dibujó
en sus ojos duerme el ardor
de la verdad

En eso me empuja
un soldado del panal
y en su artillería
una aspirina y un reloj
tras de sus anteojos va el ardor
de la verdad

Y yo voy
corriendo mi carrera
soy uno mas
que entierra sangre ajena
y en el suelo estalla con ardor
otra verdad

Un anciano ríe
del colchón de diarios de hoy
zambullido en letras
que se tragan lo que ve
en sus ojos ya murió el ardor
de la verdad

Un muerto festeja
su sarcófago de alcohol
mientras su asesino
lo mira desde un cartel
sus ojos de cierran al ardor
de la verdad

Alguien cruza un muro
a una jaula de cristal
ríe satisfecho
del placer de su escalón
sus ojos le temen al ardor
de la verdad

Y yo voy
corriendo mi carrera
soy uno mas
que entierra sangre ajena
y en el suelo estalla con ardor
otra verdad


L: Eduardo Guajardo
M: Alejandro Sicardi
Chacarera simple

Roberto, Agustín y Enrique…
viajaban por tres senderos.
buscando el mismo horizonte,
y nunca se despidieron.

Andaban por los talleres,
por los montes, las iglesias.
los tres caminaban juntos,
salmo, palabra, acción directa
  
El Roby, El Gringo, El Pelado…
caminantes compañeros.
van al rescoldo de un sueño,
en la memoria de un pueblo.

Los traigo por innombrables,
frente al discurso ordinario.
que solo vuelve al pasado…
para saquearlo.

Tres llamas de un mismo fuego,
ardiendo en la noche oscura.
la rebeldía en el mástil,
libre  bandera en la altura.

Estos que digo y que nombro,
en los muros y en las plazas.
son de los muertos que suben,
cuando más su ataúd  baja.

En la  vida generosa
de los héroes populares
laten pueblos invencibles
nacen los imprescindibles.

Los traigo por innombrables,
frente al discurso ordinario.
que solo vuelve al pasado…
para saquearlo.


L y M: Alejandro Sicardi
Canción

Un viejo incendio de mis ojos,
un nuevo puente por cruzar,
algún capricho del silencio,
alguna guerra por jugar,

la buena excusa de mis miedos,
la tibia forma de matar,
algún dibujo de mis sueños,
la cobardía para amar.

Eso es cantar
no enmudecer silencios
romper el show
que va tapando huecos
mirarse bien
que luz nace de adentro
para ser viento que perdure…

La bocanada de esperanza
la escapatoria más usual
meterse al barro sin mancharse
la sed de un punto sin final

el lazo vivo de mi historia
la piel más fina en mi pared
una mochila de mí mismo
es el reencuentro con mí ser

Eso es cantar
no enmudecer silencios
romper el show
que va tapando huecos
mirarse bien
que luz nace de adentro
para ser viento que perdure…

Es el vuelo, es la resistencia,
es la espina que me ayuda a ser,
es el cuerpo de mis invisibles,
es la fe sin paraíso y ley.

Eso es cantar
no enmudecer silencios
romper el show
que va tapando huecos
mirarse bien
Que luz nace de adentro
Para ser viento que perdure…

Eso es cantar
no enmudecer silencios
romper el show
que va tapando huecos
mirarse bien
Que luz nace de adentro

Para ser viento que perdure…